Una tarde en Primrose Hill

Una terraza en un patio interior, una cerveza (pequeña, para no marearme) hecha en Londres, en el barrio de Camden Town, cerquita de donde me encuentro. Un jazmín que da color y olor al patio, parejas y amigos tomando algo después del trabajo en The Engineer (Gloucester Avenue, 65). Así, esperando a que el salmón que he pedido para cenar esté listo, recopilo mi paseo por Primrose Hill.

Desde Camden hasta Primrose Hill

He pensado en bajarme en la parada de Camden Town para sentir el contraste entre el ruido y el ajetreo de Camden y la calma que se respira en las calles y el parque de Primrose Hill.

Llegar es muy fácil, sigues la calle principal de Camden Town, aprovechas para mirar hacia arriba a las fachadas decoradas de las casas: botas, tiburones, maniquíes…todo es colorido y chillón, llamando la atención desde un lado y otro de la calle. Al pasar por debajo de las vías del tren, poco a poco, va cambiando el paisaje. Las casas tienen ahora tonos neutros, la mayoría de turistas no llega a caminar por Chalk Farm Road y cada vez hay más espacio en las aceras para pasear.

Una vez llegas a la parada de Chalk Farm Road, tomas la calle de la izquierda, cruzas las vías del tren por un puente que a mí ya me parece encantador y entras en un barrio que tiene una atmósfera totalmente diferente.

Puente

Comprar y dar

En Regent’s park Road está Mary’s living and giving shop, una tienda en la que encontrar ropa de segunda mano elegida con mucho gusto y cuyos beneficios son donados a Save the Children. Además de que los precios son asequibles y la ropa tiene personalidad (una clienta de la tienda me ha contado que ella vistió a todas las cantantes de una ópera con ropa salida de aquí), la voluntaria que estaba trabajando en ese momento ha sido muy amable y me ha dado unas recomendaciones sobre el barrio para poder seguir explorando.

Así que haciéndole caso he vuelto atrás sobre mis pasos, al 66 de Chalk Farm Road, donde se encuentra una tienda llamada SlanchoGled. Es el paraíso de las manualidades, hay todo tipo de materiales, puedes mirar con tranquilidad e imaginarte qué podrías hacer con cada cosa que venden. Yo no he podido evitar comprar un mapa de Londres antiguo para colgar en mi futura base de operaciones (otra gente lo llama casa).

Tienda de manualidades

Comer con los ojos

En la misma Regent’s Park Road puedes probar pastas y dulces de dos locales contiguos: Sweet Things o Ripe Kitchen. Da igual cuál elijas, los dos son preciosos y solamente con los colores y el aspecto dan ganas de comer.

Desviándonos hacia Chalcot Road encontraremos L’absinthe, un restaurante francés que no he tenido el gusto de probar hoy porque me he decantado por algo más british, pero tanto el lugar como el menú merecen seguro una visita. Además, muy cerquita está Chalcot Square con sus casas en tonos pastel y su pequeño parque con niños jugando y disfrutando de un Londres muy diferente al que vemos los turistas.

Fachadas pastel

Lugares para descansar

Primrose Hill (hill significa colina en Inglés) es la colina que da nombre a esta zona. Es en realidad una parte de Regent’s Park y allí se reúnen en tardes cálidas como las de hoy grupos de gente haciendo picnic y disfrutando de las vistas de la ciudad.

Primrose Hill

Me he acercado a uno de estos grupos a que me guiaran para saber dónde ir y, según ellos, ya me encontraba en el lugar indicado: “si quieres recomendar algo que hacer por esta zona de Londres, recomienda que se traigan unas cervezas y unos sándwiches y pasen la tarde en el césped mirando a la ciudad”.  Aun así he insistido, ¡quería seguir con mi paseo! Y me han dicho que bajara al Regent’s Canal.

El canal es pura calma, con una pequeña zona para caminar o correr, algunos banquitos y el agua verdosa con algunos barcos pequeños. Iba yo mirando hacia el agua metida en mis pensamientos cuando oigo: “¡qué zapatillas más chulas!”. Era Anne, una cocinera vegana en busca de un barco para vender su comida de forma ambulante. Hemos hablado un rato. A ella también le gusta el yoga y también le cuesta a veces ponerse a hacerlo y me ha recomendado que antes de cenar me acercara a la última locura de Camden Town, una playa en la ciudad.

Anne y Ana

Allí que he ido, a ver cómo era la playa en Londres. Para muestra, un botón. Pero vamos, yo me quedo con la colina o el canal…

Playa de Camden

El broche final

Había decidido comer algo de comida local, así que cenar en un Pub ha sido mi elección. El salmón estaba espectacular: muy tierno y fresco. La terraza perfecta, el camarero, muy simpático, ha sido el que me ha sugerido qué tomar y ha dado el toque final a esta agradable tarde en Primrose Hill, además, con música de fondo (Mumford and Sons: https://www.youtube.com/watch?v=R5HO-X_fR7o)

 

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